Nos referiremos a algunos conjuntos de palabras que, frecuentemente, manejamos como equivalentes para poner en evidencia las pequeñas diferencias que en cuanto a significado tienen.
Oír - Escuchar
Ambas indican la percepción de sonidos, por supuesto, por intermedio del oído, pero la primera se refiere una percepción involuntaria. La segunda, en cambio, a una voluntaria.
"Se oyen", por ejemplo, los truenos; no existe, de parte del oyente, intención de hacerlo. Pero "se escuchan" las explicaciones de un profesor.
Me molesta que me oiga y no me escuche.
Ver - Mirar
Es un caso similar al anterior. Para" ver" no se necesita el propósito de hacerlo; basta con tener los ojos abiertos para que estos perciban las imágenes. "Mirar", en cambio, exige voluntad, cierto detenimiento.
Vio todas las plantas del jardín. Pero solo miró las rosas.
Fatal - funesto
Estas dos palabras se manejan como sinónimos y la primera, generalmente, con un significado equivocado.
"Fatal" significa "imprevisible, desgraciado, infeliz", pero, de ninguna manera "de consecuencias mortales".
"Funesto", en cambio, "que da origen a pesares, a ruina".
Para manejar un ejemplo frecuente, tenemos que dejar establecido que todos los accidentes son fatales, por lo que tienen de imprevisibles, pero no todos son funestos.
Fue un choque fatal, de funestas consecuencias.
Por lo tanto, "fatal", cuando se aplica a los accidentes con víctimas mortales, está mal empleado.
Charlatán - Hablador
Si bien los dos términos hacen referencia al acto de hablar demasiado, se distinguen por lo siguiente:
El primero es aplicable a las personas que hablan sin tino, sin razonamiento, que, a menudo, mienten o exageran.
El segundo, a los que hablan mucho y molestan a quien los oye.
No lo escuches; es un charlatán.
Es tan hablador que aturde.
Faltar - Hacer falta
"Faltar" es lo que se necesita para completar un total; "hacer falta" es lo necesario para satisfacer un deseo o una necesidad.
Me faltan dos meses para terminar el trabajo.
Me hacen falta dos meses más para terminar el trabajo.
En los ejemplos, se puede verificar cómo el significado de las oraciones cambió, lo que comprueba que ambas expresiones no significan lo mismo.
Hondo - Profundo
Las dos palabras tienen que ver, en su sentido recto, con la concavidad, con el desnivel que existe en la parte inferior.
La primera se aplica a los objetos pequeños, lo que indica que el desnivel no es grande; la segunda, preferentemente, a los de buen tamaño.
No utilices el plato hondo porque está quebrado.
Se bañó en la parte más profunda del mar.
Promulgar - Publicar
Ambos vocablos tienen inherente la idea de hacer pública una noticia, una comunicación. La diferencia de significado que hay entre ellos es la siguiente:
Para utilizar "promulgar" lo que se vuelve de dominio público debe ser algo importante, solemne. El término se aplica casi exclusivamente a lo que a las leyes se refiere.
"Publicar", en cambio, significa difundir alguna noticia, que puede, o no, ser significativa.
Promulgaron dos nuevas leyes.
Era el segundo libro que se publicaba sobre ese tema.











